Hace tiempo que la cultura se instaló como un ingrediente especial en varios bares de Tucumán. La música, el teatro, la danza, la fotografía y la plástica le dan un sabor distinto a los platos de comida. Durante este año, dos proyectos impulsarán la música tucumana y la formación teatral de los artistas de la provincia en estos espacios que conjugan la gastronomía y el arte.
La iniciativa dedicada a los sonidos locales surge de un acuerdo entre la Unión de Músicos Independientes Tucumanos Autoconvocados (Umita) y el gestor cultural Fernando Ríos Kissner, responsable de El Árbol de Galeano, Plaza de Almas y Muña Muña.
La idea es responder a la necesidad de los compositores e intérpretes locales de difundir sus trabajos y encontrar espacios para presentarse. La primera decisión es que los clientes que se sienten a comer o tomar algo en esos bares oirán temas de artistas tucumanos como sonido ambiente.
“Con razón, los músicos siempre reclaman los pocos espacios y la poca difusión que tienen. Entonces nos preguntamos: ¿por qué no programar lo que se escucha en un bar a partir de los talentos tucumanos?”, sostuvo. El puntapié de inicio será en El Árbol de Galeano, y Ríos explicó que, después de una prueba piloto, lo harán extensivo a todos los bares, centros culturales y peñas que quieran sumarse, tanto en la capital como en ciudades del interior.
Actualmente, Umita está haciendo la selección de los temas a pasar a partir del material de autoría tucumana que recopila en su banco musical y en función de las características propias de cada bar donde se escucharán, las que serán definidas por el propietario. Los interesados en formar parte de la grilla pueden escribir a umitamusica@gmail.com, para pedir más información. El material elaborado se recibe por Google drive en el correo umita@gmail.com y en soporte fisico en San Juan 4.264.
La renovación de las listas de canciones se hará mensualmente y de forma parcial. Además, los que estén interesados en comprar el CD de lo que escuchen en ese momento, podrán hacerlo en la batea de discos que se ubicará cerca de la caja, en la barra. Ya en otros espacios, como Casa Managua, está esta posibilidad de adquirir autores locales.
La ambientación de El Árbol de Galeano con música tucumana también abarcará las paredes. “La idea es tener una gráfica para que al entrar al bar, el cliente sepa que lo que va a escuchar es de artistas de acá. Una invitación al disfrute de nuestra música”, describió Ríos.
Como parte del proyecto, ese bar cultural cederá a Umita los jueves por la noche su sala principal, con capacidad para 120 personas, para que programe espectáculos. Según su propietario, el objetivo es que la Unión organice “acciones de promoción de grupos nuevos y de revalorización de los que tienen trayectoria en el medio”.
Para formarse
Otro acuerdo en el mismo espacio apunta a beneficiar a la comunidad teatral con una nueva propuesta de formación. El cronograma del proyecto impulsado por el equipo de gestión cultural Ulmus se pondrá en marcha en abril y se extenderá hasta noviembre. En la organización de la iniciativa están Ríos, Tiziano Cruz, Valeria Junquera y Victoria de León.
Las actividades comprenderán laboratorios, seminarios, charlas y talleres que vinculan las artes escénicas con las artes visuales, la arquitectura, las artes sonoras y la literatura; el desarrollo de las técnicas de la puesta en escena y jornadas de investigación artística.
Quienes estarán a cargo son docentes que hace varios años desarrollan una investigación propia de estas disciplinas y buscan innovar permanentemente para ampliar el campo de producción artística. Entre los que participarán en la primera etapa de estos ciclos se encuentran Rubén Szuchmacher, Paco Giménez, Maricel Álvarez, Eugenia Hadandoniou y otros teatristas destacados a nivel nacional e internacional.
Otro de los objetivos de Ulmus es interactuar con creadores del NOA y otras regiones para dialogar acerca del contexto actual y del futuro de las artes escénicas.